ENCUENTRO DE AMIGAS EN CASA CAVIA

Casa Cavia es el escenario elegido para celebrar la amistad y el encuentro de tres mujeres creativas y talentosas. Un desayuno exquisito y el recorrido en detalle de sus distintos espacios dieron lugar a una ceremonia de los sentidos y la belleza.


Un encuentro entre amigas es siempre una celebración. Las anécdotas vuelan por el aire como los libros suspendidos desde el cielo raso de Casa Cavia, una antigua casona de Palermo Chico que invita a despertar todos los sentidos y animarse a vivir una experiencia única.


Allí se encontraron a desayunar Inés Berton, Peque Sánchez de Bustamante y Lupe García, directora creativa de Casa Cavia, en una mañana soleada de Buenos Aires. Construida en 1927 por el arquitecto y artista plástico Alejandro Christophersen como regalo a su mujer, la historia de esta bella casona palermitana es en sí misma una celebración.






En 2014, cuando inauguró Casa Cavia tras la cuidada restauración que realizara el estudio inglés Kallos Turin, la idea original de convertirla en sede de la editorial Ampersand, dirigida por Ana Mosqueda, se transformó en un concepto más amplio y novedoso. Lupe García fue la encargada de sumar a la editorial distintos espacios de encuentro e intercambio.




Hoy, en Casa Cavia, es posible disfrutar de la exquisita cocina al mando de Julieta Caruso, la belleza de las flores que Camila Gassiebayle selecciona especialmente para la florería Blumm Flower Co. y una librería que nos propone un viaje en el tiempo a las tertulias intelectuales de comienzos del siglo XX.

“Me fascinó ver esa biblioteca que mezcla títulos clásicos tipo Salgari que tanto le gustaban a mi padre o la colección de María Elena Walsh que me traen mi infancia junto a títulos nuevos, sutilmente puestos en el mismo instante” nos cuenta Peque Sánchez de Bustamante quien ese día en Casa Cavia está festejando su cumpleaños junto a su querida amiga, Inés Berton, fundadora de Tealosophy.


Tras un exquisito desayuno que incluye la degustación de dos variedades de té, las tres recorren los estantes repletos de libros que pueden ser leídos en cualquier rincón de la casa. Elegir uno de los sillones verdes manzana o ubicarse en una de las mesas de mármol junto a la escalera que conduce al patio, recrea la atmósfera de un hogar e invita a sentirse como en casa.




La conversación fluye al igual que las risas, los recuerdos de viajes y las pasiones compartidas. Inés Berton, reconocida como una de las narices argentinas más privilegiadas, se pierde en la florería y elige un pequeño arreglo floral blanco, que parece condensar la pureza y tranquilidad que se respira en este encuentro de celebración de la belleza y la amistad.





Cada rincón de Casa Cavia es el escenario perfecto para dejar volar la imaginación y recuperar la magia de un tiempo alejado de la vorágine de la gran ciudad. Como piensa la protagonista de Desayuno en Tiffany´s, lo importante es encontrar un lugar que uno pueda sentir propio.







Y esto es precisamente lo que ocurre en el instante en que se atraviesa el gran portón de madera de esta magnífica residencia e ingresamos en lo mejor de la memoria de la Belle Époque porteña pero con todas las comodidades de la Buenos Aires de hoy.




Textos. Sofía Di Scala
Producción. Anita Gil
Fotografía. Maia Croizet