Sofía Willemoës

ESTE ES MI REFUGIO

Sofía Willemoës es la protagonista del primer capítulo de esta serie de videos donde diseñadores, arquitectos y artistas argentinos nos abren las puertas de sus casas, estudios o lugares de inspiración y realización creativa. Una producción de DHOUSSE que te propone descubrir esos refugios donde habita talento argentino. Conocelos.

 




Siempre hay una historia cuando se trata de Sofía Willemoës. Sucede con sus sofisticadas ambientaciones, en las que con la ayuda de sus murales puede narrar un cuento que transcurre en la China milenaria, la exuberante selva vietnamita o en un hotel chic de Nueva York.


También en su local de Arenales 1362 y en la oficina donde crea y se materializan sus increíbles papeles, y que escondida en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires conjuga arte y diseño.








Y también hay una historia cuando repasa su carrera. “Yo soy abogada, estudié Derecho mientras, en paralelo trabajaba en un estudio. Empecé a los 18 años haciendo tribunales y terminé siendo socia del estudio. Pero en 2007 me casé y cuando estaba de luna de miel en París quedé impactada con unos sillones tapizados con unos cueros estampados con fotos, tanto que cuando volví empecé a investigar cómo podía lograrlo […].


Después de mucho buscar, conseguimos que alguien se animara a meter el material en una máquina y rápidamente me empecé a entusiasmar con los resultados. Lo que empezó como un hobby de pronto se convirtió en una elección de vida”.







Coleccionista y amante de las ilustraciones, Sofía exhibe sus pasiones sobre su escritorio. "Fui muchas veces a la Casa Azul de Frida Khalo porque amo su trabajo. Como a ella, me fascinan las miniaturas, que colecciono y con las que una vez hice una instalación para las vidrieras del local". El set de mini-lápices de colores (comprado en la tienda del Met de NY) es tan solo una prueba de ello.




En cada rincón de su oficina se respira arte, literatura y diseño. Allí conviven desde libros de Alicia en el país de las maravillas, obra por la que siente especial predilección ("Hice mi primera colección basada en ella") y que atesora incansablemente, hasta piezas de arte que compra en sus viajes.






Hoy, grandes tiendas del mundo (como La Rinascente de Milán o Bensimon en París) y ferias internacionales (como Maison & Object y Wanted Design) hoy eligen su estética y sus creaciones 100 % argentinas. “Aunque a la gente muchas veces le cueste creerlo, nuestros papeles y telas se diseñan y se imprimen acá. La verdad es que en nuestro país se pueden hacer estas cosas”, se entusiasma.




Luego de dejar atrás la abogacía se formó para manejar herramientas de diseño por computadora y así poder plasmar sus ideas, que materializa con ayuda de un equipo rotativo de ilustradores.




En 2009, quedó seleccionada para el concurso de innovación y creatividad (IncuBA) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y su proyecto resultó uno de los seleccionados. Abrió su propia marca Sofía Willemoës Interiorismo desde donde comercializa murales, empapelados y otros objetos de diseño que tienen un halo de fantasía, pero que están concebidos mediante materiales y procesos productivos e innovadores.



La última edición de Casa FOA la encontró vistiendo con una de sus historias el hall principal: “Fue un desafío grande porque preparamos un mural enorme de unos 150 m2”, nos cuenta al tiempo que se entusiasma con dos nuevos proyectos: “Un espacio colaborativo de trabajo en Nueva York, para el que tendríamos que crear un mural de 500 metros cuadrados para una escalera que conecta 12 pisos” y un edificio en Palermo donde desembarcarán importantes marcas internacionales.





Textos. Marina Denoy
Producción. Natasha Vázquez
Fotografía. Maia Croizet
Video. Juan Irigoyen