Proyecto Centenera. Caballito, Ciudad de Buenos Aires

UN BINOMIO PERFECTO: BLANCO Y MADERA NATURAL

La diseñadora de interiores Alejandra Nusenovich fue la encargada de dirigir el proyecto de este departamento en el barrio porteño de Caballito. Sus diseños a medida permiten un diálogo armónico entre los diferentes ambientes y recrean un estilo rústico neutral con exquisitos detalles modernos.



La luz natural que ingresa al living permite disfrutar de las distintas tonalidades de la madera que domina la decoración de este espacio. Las vetas de la pared, donde se instaló el mobiliario para el televisor, logran un ambiente que combina detalles rústicos con lo mejor del diseño contemporáneo.




En el living predomina la calidez de muebles confortables y de disfrute en familia. La elección de la madera natural y el sillón principal tapizado en blanco (manta gris de Lana Cruda) refuerzan la luminosidad del espacio.


En este espacio la atención se pierde en los detalles y en la comunicación entre ellos. Una mesa de arrime hecha a medida por la diseñadora, colocada cerca del chaise longue, sirve de apoyo para un juego de tazones de cerámica (Línea Naná de Carolina Chillemi). Un cuadro perteneciente a la familia refuerza la paleta de colores elegida para darle calidez a este especial ambiente.


Junto al chaise longue se colocó una lámpara de pie de Juan Diciervo que invita a la lectura. Diseñada en chapa de hierro color óxido y base cónica de cemento, posee un sistema que permite dirigir la pantalla hacia arriba y crear un espacio de serenidad.




La bella combinación de blanco y madera natural continúa en la cocina y el comedor. La integración de ambos espacios se resuelve con la elección de un mobiliario en sintonía. La larga mesa de madera se extiende hasta la isla donde se ha colocado el anafe y la campana. De nuevo, el diálogo entre la elección de una luminaria colgante de diseño contemporáneo con la calidez de las vetas de la madera es un hallazgo de la diseñadora.







Para ganar un nuevo espacio y seguir aprovechando la luz natural del departamento, se realizó el cerramiento del balcón donde se encuentra la parrilla. La mesa blanca, diseñada a medida, contrasta con las vigas de madera colocadas en el techo de las cuales se desprenden varias luminarias colgantes. Dos banquetas rojas irrumpen de color este pequeño quincho y lo distinguen visualmente de la cocina.






En la habitación de las niñas, se destaca la originalidad del mobiliario en donde la estructura en madera con forma de casita permite resolver las dos camas de forma continua, aprovechando la extensión de la pared. Justo en el medio, se colocaron dos pequeños estantes flotantes para los cuentos de las chicas (manta de Lana Cruda).





La misma estructura le permitió a la diseñadora incorporar debajo varios cajones jugueteros que mantienen el espacio ordenado y los juguetes a la mano. Junto a la cama, un juego de mesa y sillitas en madera para prolongar el juego.


La iluminación se resolvió de forma ingeniosa: dos pantallas de pared con la inicial del nombre de cada niña personalizan sus espacios de descanso.


En la habitación del varón, la cama en altura da lugar a una zona de juego escondida detrás del cortinado. La ropa de cama en colores neutros combina con la madera clara del mueble que incorpora una biblioteca de piso a techo donde guardar libros y muñecos (almohadones de Pragmata).




Un amplio escritorio blanco con alzada ofrece más lugar de guardado. Dos grandes lapiceros cuelgan de una barra en color madera que forma parte del diseño, junto a un estante flotante blanco. El mueble se completa con cajoneros en color madera realizados a medida.



El mobiliario del baño también respeta la combinación de blanco y madera. Detrás de la mampara corrediza de vidrio se encuentra una amplia bañera ubicada en forma diagonal para aprovechar al máximo el espacio.




¿Los detalles? La pared que separa al baño de la habitación principal está realizada en mármol.




Y una escalera rústica apoyada a la pared se transforma en un cómodo toallero.



Para la habitación principal Alejandra diseñó dos mesas de luz de madera con doble espacio de guardado: cajonera y repisa donde apoyar libros, adornos y  velas perfumadas (Felizza Anunciatta).




La tela rústica elegida para el respaldo de la cama se complementa con ropa de cama en colores neutros. La manta bordada con pompones en las esquinas y los almohadones le suman color al dormitorio (Manta y almohadones de Rapsodia Home).



Proyecto Centenera
Diseño Interior. Alejandra Nusenovich (@alejandranusenovich)


Textos. Sofía Di Scala
Fotografía. Maia Croizet