Crea tu propio estilo

IDEAS PARA EL CUARTO DE LOS MÁS CHICOS

La habitación de los más chicos es el escenario donde pasan la mayor parte de su tiempo. Elegir objetos, texturas, colores que estimulen su imaginación y lo inviten a crear su propio universo es fundamental. Estuvimos con Karina y Vanesa Kreth, creadoras de KRETHAUS, quienes nos compartieron sus ideas y fuentes de inspiración para lograr una habitación muy especial.


Tiempo de descanso. Ya sea que busques una cuna, moisés o cama lo importante es que repares en la calidad de los materiales que le den seguridad y comodidad a tu hijo (cuna y moisés de la colección Bienvenida de Krethaus).



Si preferís que en los primeros meses de vida el bebé duerma cerca tuyo podés elegir un moisés liviano y con ruedas que luego puedas trasladar fácilmente a su cuarto.






El reino de las texturas. 
La ropa de cama y los accesorios pueden ser una fiesta para los sentidos de tu hijo. Buscá distintas texturas, investigá de qué materiales están hechos y decidite por el que te haga cerrar los ojos.









Opciones para soñar. Los chicos aprovechan cada espacio de su habitación y una hamaca puede ser la invitación perfecta para recostarse a leer, escuchar música, imaginar o charlar con amigos. 



Tiempo de juego. 
Elegí muebles que dejen los juguetes a la vista y alcance de los chicos. Unos boxes de madera laqueada y diferentes tamaños pueden resultar ideales (cama Nido de Krethaus).

También podés colocar una repisa alta para los adornos pequeños y objetos delicados. Quedarán visibles y a resguardo.



Un mundo a su medida. 
Pensá el cuarto desde la altura de tu hijo. Imaginate cuál será su visión y elegí los objetos desde su perspectiva. En la pared de la cama, Karina dejó cerca de la mirada de su hijo un reloj cucú (Urban Outfitters) que combinó con algunas estrellas (María Gutierrez).



Luz, cámara, acción. 
El escenario no puede carecer de una buena iluminación. Las lámparas colgantes son una alternativa ingeniosa para generar climas cálidos de luz baja sin ningún peligro. Hay también opciones divertidas, como la casita en la pared, que crean atmósferas de ensueño.






Objetos que estimulen su imaginación.
 Animate a hacer convivir juguetes de los chicos con obras de arte que te gusten y los transporten a mundos imaginarios. Si te gusta el arte contemporáneo no lo descartes. El arte despierta curiosidad y muchas ganas de jugar (cuna Oriente, almohadón Calma gris claro y almohadón Forest Box de Krethaus. Muñeco Fox Toy de Severina Kids + Krethaus). 






Tiempo de compartir
. Colores neutros, muebles funcionales y de fácil traslado permitirán un ida y vuelta entre la habitación y los otros espacios de la casa. El juego de mesita, silla y banco puede trasladarse momentáneamente al living como si se tratara de una extensión del cuarto (mesita Nido Banderín, silla Nido y banquito Milk de Krethaus).










A guardar, a guardar. 
Los boxes de madera al pie de la cama no solo prometen juguetes y libros a la mano sino una manera rápida de guardar y ordenar el cuarto. Los cestos de distintos materiales son siempre una buena opción y pueden usarse de forma creativa. Tip de Karina: la mejor mesita de luz puede ser un cesto de alambre colgado a la pared (María Gutierrez) donde encontrar los libros que leeremos cada noche.



Salir de compras. 
Si se trata de poblar un universo, lo mejor que podés hacer es recorrer distintos lugares en busca de detalles inspiradores. Desde un mercado de antigüedades donde puedas encontrar objetos con historia hasta una galería de arte contemporáneo. La habitación de tu hijo es su primera ventana al mundo. Que lo que encuentre, lo entusiasme. 




Textos. Sofía Di Scala
Producción. Natasha Vázquez
Fotografía. Maia Croizet