En Nuñez, Ciudad de Buenos Aires

UN DÚPLEX INDUSTRIAL BIEN CONTEMPORÁNEO

La arquitecta Giselle Chalupowicz renovó un departamento que ocupa los dos últimos pisos de un edificio de estética fabril y lo ambientó con muebles de diseño actual y líneas bien simples. Sus espacios, llenos de luz, consiguen una atmósfera sofisticada y muy chic.



Una mesa de tres puntas resuelta en madera de lapacho (Net) permitió establecer el comedor en un espacio reducido de un ambiente en L donde también se ubica el living.


El formato triangular habilitó la inclusión de seis sillas, algunas en la misma madera y otras laqueadas en blanco (Net). Una pantalla de metal desplegado (Iluminación Agüero) ilumina el sector que se completa con dos espejos de pie con marco de madera y una obra de la artista Natalia Cacchiarelli.





El living, también ultra compacto, enfrenta dos sofás Luis XV retapizados en lino. En lugar de mesas baja, unos tacos de madera de álamo y otros laqueados en negro (Net) se esparcen entre ellos mientras un puf rectangular tapizado en cuero cierra la composición.





La cocina, con clásica distribución en paralelo, delimita un pasillo central que conduce al comedor diario. Para acentuar el juego de simetrías, una lámpara omnipresente -un poliedro de hierro comprado durante un viaje- señala el centro del espacio.



Con muebles de madera laqueada brillante y mesadas de Corian blanco, el rasgo más distintivo de la cocina es el revestimiento elegido para las alzadas: los típicos cerámicos tipo subway adquieren nueva presencia gracias a su colocación en espiga.




En el sector del comedor diario las paredes se revistieron en madera machimbre pintada, y están rematadas en un estante perimetral. La mesa Tulip con base de hierro y tapa de madera laqueada (Martins) se acompañó con sillas Windsor laqueadas en distintos colores. Desde un costado las escolta una estantería de hierro con libros y accesorios de cocina.





En el dormitorio principal, la cama lleva un respaldo bajo enfundado en tusor y se vistió con un cover del mismo género, diseñado por la arquitecta y confeccionado por la marca Lucy Entre Dos. Un banco bajo de madera de lapacho y colchoneta con funda de tusor a rayas se ubica a sus anchas en la pared lateral. Unos estantes esquineros de madera y un cuadro Natalia Cacchiarelli le hacen compañía.




Las mesas de luz, diseñadas por la arquitecta, tienen base de madera laqueada y un grueso bloque de lapacho como tapa. Los apliques de pared son Tolomeo Micro de la italiana Artemide (Iluminación Agüero).


En el baño principal dos espejos circulares con bordes biselados convocan la atención hacia el revestimiento de pequeños azulejos (Marita Cardini) colocados de forma trabada. Debajo de uno de ellos se instaló la grifería Galileo de Thol en versión de pared y negra (Cortes) para una bacha cilíndrica de la marca Créé (Barugel).


Una sucesión de mesadas en dos alturas -una marmolada (Corian) y la otra en madera de lapacho laqueada- da ductilidad al espacio. La silla Windsor convierte a la segunda en un original tocador. Mientras, la bañera realizada especialmente para el lugar entabla un excelente diálogo con el piso calcáreo (Fenix).





El cuarto infantil tiene las paredes pintadas hasta media altura y luego de una moldura, revestidas con un papel mural a rayas (Picnic). La cama de madera de paraíso se vistió con un acolchado de algodón estampado (Gutiérrez Deco) y lleva a los pies una alfombra de algodón tejido comprada en un viaje.


Gran idea: la cómoda vintage (Mercado de pulgas de Dorrego) se renovó encerrándola en una caja de madera de lapacho laqueada y con patas nuevas. La mesa y sus sillitas combinan madera de paraíso al natural y laqueada (Festival) y se acompañaron con un original perchero (Voila).




El family room se percibe como un espacio alargado por la inclusión de una estantería de madera laqueada y el sofá -con fundas de tusor y almohadones varios- que la acompaña longitudinalmente. Solo el frente negro de la chimenea corta la opción por los tonos claros en este espacio calado por ventanas con cortinas Twinline (Hunter Douglas). En el centro, alfombra a rayas con mesitas de petiribí con tapas de lino laqueado (Talleres Sustentables).








La terraza, con piso de baldosas cementicias y paredes originales de la construcción- encuentra el contrapunto ideal en una gran mesa de chapa con sillas Navy (Desillas). Un toldo a rayas protege el comedor de exterior cuando hace falta, mientras unos camastros de petiribí con colchonetas de panamá impermeable tientan con un momento de relax al aire libre.











Arquitecta. Giselle Chalupowicz


Textos. Marina Denoy
Producción. Natasha Vázquez
Fotografía. Magalí Saberian